martes, 17 de mayo de 2011

EL ABORTO UNA DECISIÓN O UNA SOLUCIÓN A NUESTRA REALIDAD

Cada día en nuestro país y principalmente en nuestro departamento el aborto se ha argumentado desde diferentes puntos de vista los  cuales han sido guiados por la religión y la sociedad.
Desde tiempos atrás nuestras enseñanzas costumbres y comportamiento han sido guiados por la religión en creer en lo malo y lo bueno, el ser humano en ciertas ocasiones no ha podido realizar lo que su esencia como ser le  pedí, Dios nos dio un libre albedrio el cual ha sido relegado por la religión en el instante que la mayoría de nuestros actos se catalogan como malos ante la divinidad de Dios y de los hombres. En este caso es el aborto una situación de libre albedrio, pero también una forma de solución a problemas que como hombres es imposible afrontarlos, te has puesto a pensar en situaciones en donde tu madre, hija o hermana sea víctima de una violación, te has puesto a pensar si el fruto de ese acto tan repudiado, tiene derecho a nacer; claro que sí pero en el lugar de la victima tomarías la misma decisión? sabemos que es un ser inocente, pero te has puesto a pensar en el vientre que lo tiene, en la rabia, en el complejo de culpabilidad y de rencor que puede traer ese ser. Todas estas situaciones son de libertad de decisión. Para ti puede ser un acto de amor el tener ese nuevo ser pero para otros puede ser la llegada del rencor, la rabia, el odio y el repudio. Crees que es justo que ese ser venga a presenciar injustamente los sentimientos más horribles que pueda tener una persona. De todos modos el aborto es una decisión y está en tus manos.

Otra de las situaciones es la esperanza de tener un ser especial con las características de los padres que lo procrearon, pero nuestro cuerpo es una maquina perfecta y la genética una ciencia desconocida que juega con nuestras características como seres humanos; la situación es la de una madre que en su vientre espera a un ser con el amor más grande del mundo, pero presenta una malformación congénita en donde sus posibilidades de sobrevivencia son muy bajas; es el caso del aborto con situaciones diferentes pero que conllevan al mismo resultado. Todas estas situaciones llevan a que el ser humano razone y tome una decisión de acuerdo a sus preceptos y valores.
Estos contextos también llevan a tomar el aborto como la salida más fácil al libertinaje, a una sociedad donde la pérdida de valores cada día es mayor, a una sociedad de consumo donde la televisión, el dinero, el sexo, han hecho que el índice de abortos en mujeres adolescentes vaya en aumento o también como una solución a problemas que como mujeres cabeza de familia es la única salida para esta situación.

Los anteriores argumentos nos llevan a pensar que el aborto es malo, es un pecado  ante los preceptos religiosos, que por los malos actos, tenemos que responder ante Dios. Pero ante la sociedad cada día es una situación normal, una salida fácil de los problemas, un asesinato. Pero cada acto que hagamos siempre estará en nuestra conciencia ya sea malo o bueno, cada acto es una decisión y cada acto será una recompensa o un castigo, de todos modos el aborto desde los diferentes contextos es bueno o malo dependiendo del libre albedrio y de la conciencia de cada ser.

miércoles, 4 de mayo de 2011

VALORA A TU MADRE, ESPOSA, HERMANA E HIJA NO LAS MALTRATES

Gracias a una mujer venimos al mundo, gracias a ella obtuvimos la vida, gracias a ella crecimos, gracias a ella somos lo que somos, sin ellas no podemos vivir!!!.. Son frases que nos enternecen y nos ponen sentimentales, pero el contexto es distinto cada frase esconde una dura realidad. Cada día la mujer que nos dio la vida, una amiga, una hermana, una niña es maltratada, esa herida que reciben a diario es dolorosa no físicamente sino moralmente.
En nuestra sociedad el más alto índice de maltrato es el verbal, el cual supuestamente es de baja importancia pero el que más ha causado daño hasta considerar la muerte. En las mujeres adolescentes y madres de familia, esto es a causa de sus esposos, de su pareja, y de sus propios hijos, palabras que duelen y que matan.
El maltrato verbal es considerado como la más peligrosa arma que puede tener el hombre causando una baja autoestima, depresión y hasta suicidio. De pronto pensamos que esas palabras que a veces sin pensar y llevados por la rabia nombramos no causan daño el problema es detectar los efectos que esas palabras hacen en una mujer, otro de los problemas que tiene nuestra “ley colombiana” es que las mujeres que han sido agredidas verbal mente no tienen respaldo por parte de la justicia la única prueba para eso es un golpe, un moretón, una hospitalización; acaso las heridas del alma  y del corazón no cuentan para la justicia. En si la mujeres que tienen estos problemas pueden acudir solamente a la justicia divina, porque esta sociedad no piensa en los sentimientos y en la naturaleza de la mujer.
El otro lado de la moneda es el maltrato físico, en el cual la mujer es la primera protagonista, cada día es maltratada por los seres que les dio la vida y por la persona que un día juro protegerla y cuidarla hasta la muerte, pero también hay las que son madres cabeza de familia que  aguantan maltrato por sus hijos. Es justificable que ellas soporten todas esa heridas... en este caso la justicia humana si actúa  siempre y cuando la mujer este llena de moretones, golpes por todo el cuerpo y hasta que esté muerta, lo irónico es que la solución  para estas situaciones es la “conciliación” como que si esta es la única solución, solo cuando la mujer tenga golpes severos se llega a la conclusión de encarcelación, pero esto solo en ciertos casos.
La única solución que se puede dar a conocer es la voluntad de la mujer a ser independiente a que ella extienda sus alas y que no permita que nadie la irrespete, la única solución está en sus propias manos, reclamar sus derechos y dejar a tras el miedo que las mantienen aguantando maltratos. El problema que en esta sociedad machista la mujer es relegada pero es la oportunidad para que cada una luche por sus sueños y por el respeto de su ser.