
En Colombia la población infantil es atropellada por la sociedad, una sociedad indolente que no mira sueños, risas, inocencia ni amor. cada día que pasa en nuestra patria, la comunidad infantil en las lejanías del campo o en las céntricas ciudades especialmente en las zonas vulnerables o rurales de la región nariñense es obligada a trabajar, nos convencemos que la única alternativa de una infancia feliz está presente en el interior de hogares pudientes económicamente, niños que pertenecen a los mal llamados estratos altos son los que tienen la posibilidad de estudiar, jugar, reír, soñar, en definitiva de quemar las diferentes etapas por las que pasa de la niñez a la adolescencia. En los estratos bajos los niños se ven obligados a trabajar, en esta zona los pequeños infantes acceden a una educación máxima de 4ª de primaria debido a factores como la ausencia de recursos económicos, madres cabeza de familia, y el entorno rural han hecho que los niños ya no jueguen con muñecos y balones sino con palas, azadones y cutes.
Sin embargo podemos pensar que las anteriores razones no tienen peso para que nuestros niños no accedan a ese derecho que lo establece la constitución política de Colombia un derecho a la educación, pero las situaciones hacen que cada día haya deserciones estudiantiles, debido a la falta de oportunidades laborales.
Acaso nuestros niños perdieron su inocencia y las ganas de reír por trabajar y en ciertas ocasiones ser explotados por sus propios padres. Acaso los niños pidieron venir al mundo a trabajar, acaso la responsabilidad de los padres de cuidarlos y brindarles lo mejor ya se olvidó, estas son situaciones que en nuestra realidad son altamente notorias.
pero toda esta situación nos lleva a reflexionar sobre la niñez y la explotación de la cual son objeto nuestros niños pero sobre todo por el ambiente que les rodea, no todo es malo, en el campo la niñez es sana y es su decisión trabajar o que los niños ayuden a su familia a cultivar su huerta porque es un beneficio común, el problema es que los niños dejan de ser niños en el momento en el que por su trabajo reciben una remuneración económica, esto les gusta mucho y hace que nuestros niños remplacen su vida infantil por una vida de trabajo y sacrificio.
Mientras que en la ciudad el trabajo infantil se refleja en explotación por parte de los padres por medio de ventas ambulantes, venta de sustancias alucinógenas y hasta mensajeros de armas, es posible considerar que estos niños son obligados por las personas que les dieron la vida. Esa es la vida que ellos pidieron? Los niños de la ciudad juegan con armas de verdad, juegan a robar y hasta matar.
Y nuestra pregunta sigue siendo la misma. ¿Qué está haciendo el gobierno Colombiano para proteger a nuestros niños y sus derechos?, ¿cómo penaliza a los adultos que están infringiendo la ley cuando obligan a trabajar a los niños y en la mayoría de veces los explotan?
La influencia de los ambientes donde vivimos hacen a la gente y forman a los niños, nuestras familias ya no poseen valores, perdiendo cada día la unión el dialogo y el amor por sí mismos. Entonces podemos decir que el trabajo infantil es una obligación o una necesidad o una pérdida de valores donde juega un papel importante el factor dinero.

Desafortunadamente hay personas que obligan a los menores de edad a trabajar en vez de estar estudiando para ser mejores en el futuro.
ResponderEliminarMuy bueno el articulo pero no olvides que debes crear tus propios escritos.